Lo primero es consultar y seguir las recomendaciones de tu médico veterinario de confianza. Recomendamos un alimento con una proteína de alta calidad y fácil de digerir, baja en grasas y rica en fibra. De esta manera, tu engreído tendrá una sensación de saciedad y evitará comer de más. Recuerda controlar su peso cada 15 días para ir ajustando la ración hacia el objetivo.